Metrovías repartió ganancias entre sus accionistas en 2016 y 2017, al mismo tiempo era fuertemente subsidiada por el Estado porteño. La calificadora de riesgo Standard & Poor’s dice que la rentabilidad de la compañía es “buena” pero que su debilidad es la “fuerte dependencia” de los recursos públicos. El principal argumento a favor de las concesiones era liberar al Estado del déficit que generaba la prestación del servicio, algo que ya no se verifica. La apuesta por un modelo de negocios fracasado.
Source: En el Subte