Candelaria Buscarons tiene 31 años. Hace 14 días se enteró de que a una compañera de trabajo le dio positivo el test de coronavirus y que, a su vez, había contagiado a su marido y al hijo que ambos tienen en común. Hasta el momento todos se recuperan favorablemente. Pero a pesar de que el caso no pasó a mayores, hay algo que a Buscarons la incomoda. Su amiga solo salía para ir al supermercado y siempre fue muy cuidadosa con las medidas de higiene. "Eso quiere decir que se contagió al hacer las compras. El virus está a la vuelta de la esquina", dice.

Source: La Nación – Ciudad